Monotributo (parte 2)

Categorías de monotributo y costos

Referencias:
(*) Este parámetro no deberá considerarse en ciudades de menos de 40.000 habitantes (excepto algunas excepciones).
(**) Quedan exceptuados de ingresar cotizaciones al régimen de la seguridad social y a obras sociales, los siguientes sujetos:
Quienes se encuentran obligados por otros regímenes previsionales
Los menores de 18 años
Los contribuyentes que adhirieron al monotributo por locación de bienes muebles y/o inmuebles
Las sucesiones indivisas continuadoras de los sujetos adheridos al régimen que opten por la permanencia en el mismo.
Quienes se jubilaron por leyes anteriores al 07/1994 (Nº 18.037 y Nº 18.038), es decir jubilados hasta el 06/1994.
(***) Afiliación individual a Obra Social, sin adherentes. Por cada adherente deberá ingresarse además $ 1.408,87.
Los jubilados (por leyes anteriores o ley actual) quedan exceptuados de ingresar aportes a la Obra Social.
(****) No ingresarán el impuesto integrado los trabajadores independientes promovidos o inscriptos en el Registro Nacional de Efectores. Tampoco lo harán quienes realicen actividades primarias y los asociados a cooperativas cuando sus ingresos brutos no superen la suma máxima establecida para la categoría A.

¿Qué es la categoría de monotributo?

La categoría de monotributo se te asigna en base al detalle de tus actividades, que se separan en dos grandes grupos: prestación de servicios y venta de cosas muebles (productos).

El valor de la cuota del monotributo depende de la categoría, y está conformado por:

  • Una parte impositiva: el impuesto integrado
  • Un aporte jubilatorio: el componente previsional (SIPA)
  • Un aporte a la obra social

¿Cómo se me asigna una categoría?

La categoría se te asigna en base al detalle de tus actividades:

  • El tipo de actividad que desarrollás: venta de productos o prestación de servicios.
  • Si la actividad se lleva a cabo en un local o establecimiento en particular, se tiene en cuenta:
    • La superficie afectada.
    • El total anual de energía eléctrica consumida en kilowatts.
    • El monto a pagar por el alquiler anualmente.
  • El ingreso bruto anual: es un cálculo anual estimativo de los ingresos que se obtienen por el desarrollo de la actividad, es decir la facturación anual teniendo en cuenta los gastos e inversiones.

Categorías de monotributo

Actualmente las categorías van de la “A” a la “H” para los prestadores de servicios y de la “A” a la “K” para quienes vendan productos.

Revisa las categorías, el monto que se paga por cada componente y el importe total a abonar por cada una.

¿Cómo se paga el monotributo?

El pago debe efectuarse hasta el día 20 de cada mes mediante alguna de estas opciones:

  • Transferencia electrónica: tenés que generar un volante electrónico de pago (VEP) indicando uno de los medios de pago disponibles. Luego tenés que realizar el pago a través de la banca electrónica que utilices.
  • Tarjeta de crédito o débito.
  • Débito automático en cuenta o en tarjeta de crédito: por este medio se puede acceder al beneficio del reintegro por cumplimiento.
  • Pago en cajero automático.
  • Cualquier otro medio de pago electrónico admitido por el BCRA.

Curso para inversores bursátiles (clase 9): Fondos comunes de inversión

Clase 9 | FONDOS COMUNES DE INVERSIÓN

Alejandro Loizaga y Roxana Dalchiele

Fondos comunes de inversión abiertos y cerrados (concepto; sociedad gerente; depositaria; reglamento de gestión; suscripción y rescate de cuota partes); fondos de inversión directa.

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Monotributo (parte 1)

¿Qué es el monotributo?

El monotributo unifica el componente impositivo -IVA y Ganancias- y el componente previsional -aportes jubilatorios y obra social- en una única cuota mensual, haciendo más simple y ágil cumplir con tus obligaciones. Se deben cumplir con determinados valores de parámetros como facturación anual, superficie de locales, energía eléctrica consumida y el monto de alquiler del local/es.

¿Qué ventajas obtengo como monotributista?

Monotributo unificado

Si desarrollás tus actividades en Entre Ríos, Mendoza, Córdoba, San Juan, Jujuy, Salta, Río Negro y Buenos Aires y te corresponde pagar ingresos brutos, además de contribución municipal o comunal, abonás todo junto en un solo pago mensual.

Simplificación impositiva

Con una cuota fija mensual cubrís el pago de tus obligaciones impositivas y de seguridad social.

Múltiples canales de pago

Podés pagar con transferencia electrónica, débito automático en cuenta o tarjeta de crédito, a través de cajero automático, entre otras opciones.

Incentivo al cumplimiento

Si cumplís en tiempo y forma con el pago mensual durante un año calendario con débito automático o tarjeta de crédito, te reintegramos el importe del componente impositivo de un pago mensual.

¿Yo puedo ser monotributista?

Podés ser monotributista si:

  • Vendés productos (cosas muebles) o prestás servicios.
  • Formás parte de una sucesión indivisa que continúa realizando la actividad de una persona física fallecida que fue monotributista hasta que finalice el mes en que se dicte la declaratoria de herederos o se declare la validez del testamento que verifique la misma finalidad o se cumpla un año dese el fallecimiento del causante, lo que suceda primero.
  • Integrás una cooperativa de trabajo.

Restricciones para el período 2021

No podés ser monotributista si:

  • Realizaste importaciones de cosas muebles y/o servicios para su comercialización posterior, durante los últimos 12 meses.
  • Desarrollás más de tres 3 actividades simultáneas o tenés más de 3 locales.
  • El precio máximo unitario de venta de tus productos supera los $39.401,52.

En estos casos tenés que inscribirte en el Régimen General.

  • Si sos integrante de una Sociedad Anónima, Sociedad de Responsabilidad Limitada, Sociedad Colectiva, etc. o desempeñás en la dirección, administración o conducción de esas sociedades deberás inscribirte, por esa actividad, en el Régimen General como exento en IVA.Podés inscribirte también como monotributista si, además de la dirección o administración de sociedades, realizas otra actividad que cumple con los parámetros para optar por el Régimen Simplificado.Es importante aclarar que, en este supuesto, los ingresos obtenidos por la actividad del Régimen General originados en el ejercicio de la dirección, administración o conducción de sociedades no deberán computarse a los fines de la categorización, recategorización o exclusión en el Monotributo.

¿Cuáles son las exigencias de la AFIP?

  • Si vendés productos tus ingresos brutos anuales no pueden superar los $ 3.530.558,74.
  • Si prestás servicios tus ingresos brutos anuales no pueden superar los $ 2.353.705,82.
  • Si vendés productos, el precio máximo por unidad no puede superar los $39.401,62.
  • No tenés que haber realizado importaciones en los últimos 12 meses.

Si no cumplís estas exigencias te corresponde la inscripción al Régimen General.

Libro: “Reconstrucción monetaria” de Ludwig von Mises (Parte 9)

No es claro lo que quieran decir los autores que hablan de las reglas del juego del patrón oro. Nadie pone en duda, pues es evidente, que el talón oro no puede funcionar satisfactoriamente si comprar o vender o poseer oro es contrario a la ley y si una multitud de jueces, alguaciles y delatores se ocupan activamente de aplicar ésta. Pero el patrón oro no es un juego; es un fenómeno del mercado y, como tal, una institución social. Su mantenimiento no depende de la observancia de ciertas reglas específicas. Lo único que requiere es que el gobierno se abstenga de sabotearlo deliberadamente. Referirse a esta condición como si fuera una regla de un supuesto juego es tan irrazonable como declarar que la conservación de la vida de Pablo depende de que se cumpla con las reglas del juego sobre la vida de Pablo, porque éste ha de morir si alguien le da de puñaladas.

Lo que todos los enemigos del patrón oro desdeñan como su mayor vicio es precisamente lo mismo que, a los ojos de sus partidarios, constituye su virtud primordial, a saber, el hecho de que es incompatible con una política de expansión crediticia.

El núcleo de todas las efusiones de los autores y políticos que son enemigos del oro se encuentra en la falacia expansionista.

La doctrina expansionista no se da cuenta de que el interés, esto es, el descuento que sufren los bienes futuros por comparación a los actuales, constituye una categoría originaria de la valuación humana, que está presente en toda clase de actuación del hombre y es independiente de cualesquiera instituciones oficiales. Los expansionistas no comprenden el hecho de que nunca ha habido ni nunca puede haber seres humanos que atribuyan a la manzana de que dispondrán dentro de un año o dentro de ciento, el mismo valor que conceden a la manzana de que pueden disponer en este momento. En su opinión, el interés es un impedimento a la expansión de la producción y consiguientemente al bienestar humano, que han creado unas instituciones carentes de justificación , con el fin de favorecer los intereses egoístas de los prestamistas de dinero. El interés, según dicen, es el precio que el pueblo ha de pagar por obtener dinero prestado. Su tasa, depende, por lo tanto de la magnitud de la oferta de dinero. Si las leyes no limitaran artificialmente la creación de más dinero, el tipo de interés descendería y llegaría en definitiva a cero. La presión «contraccionista» desaparecería, dejaría de sentirse una escasez de capital y se volvería posible la realización de muchos proyectos de negocios a los que el «restriccionismo» del patrón oro les cierra la puerta. Lo que se necesita para hacer próspero a todo el mundo es sencillamente despreciar «las reglas del juego del patrón oro», cuyo acatamiento constituye la fuente principal de nuestros males económicos.

Estas absurdas doctrinas impresionaron grandemente a los políticos ignorantes y los demagogos cuando se combinan con «slogans» nacionalistas. Lo que impide que nuestro país goce plenamente de las ventajas de una política de bajos tipos de interés, dice el aislacionista económico, es su adhesión al patrón oro. Nuestro banco central se ve obligado a mantener su tasa de descuento en un nivel que corresponde a las condiciones del mercado internacional de dinero y a las tasas de descuento de los bancos centrales del extranjero. Si no lo hiciera, los «especuladores» retirarían fondos de nuestro país para invertirlos a corto plazo en el exterior y la salida de oro que esto ocasionaría, abatiría las reservas en oro de nuestro banco central por abajo de la proporción legal. Si nuestro banco central no estuviera obligado a redimir sus billetes en oro, no ocurriría ese retiro del metal y no sería necesario que ajustara el nivel del tipo de interés a la situación del mercado internacional de capitales, el cual está dominado por el monopolio mundial del oro.

Libro: “Reconstrucción monetaria” de Ludwig von Mises (Parte 8)

La propaganda pro-inflacionista hace hincapié al presente en el pretendido hecho de que el patrón oro fracasó y de que nunca se volverá a ensayar: las naciones no se encuentran ya dispuestas a observar las reglas del juego del talón oro y a soportar todos los costos que exige su mantenimiento.

Antes que todo es preciso recordar que el patrón oro no fracasó. Los gobiernos lo suprimieron con el objeto de preparar el camino a la inflación. Todo el torvo aparato del apremio y la coacción -la policía, los guardias aduaneros, los tribunales penales, las prisiones, en algunos países inclusive los verdugos- hubieron de ponerse en movimiento a fin de destruir el patrón oro. Fue necesario romper pactos solemnes, promulgar leyes retroactivas, contravenir abiertamente los preceptos de las constituciones y las declaraciones de derechos. Entonces, una caterva de escritores serviles alabaron lo que los gobiernos habían hecho y saludaron el advenimiento de la nueva era feliz del dinero signo creado por fiat gubernamental.

Lo que más impresiona en el caso de esta pretendida nueva política monetaria, sin embargo, es su completo fracaso. Es verdad que sustituyó la moneda sana con moneda de papel sin valor intrínseco en los mercados domésticos y que benefició a los intereses materiales de ciertos individuos y grupos a expensas de otros. Además contribuyó considerablemente a la desintegración de la división internacional del trabajo. Mas no por eso consiguió eliminar al oro de su posición como patrón internacional o mundial. Basta echar una mirada a la página financiera de cualquier diario para descubrir inmediatamente que el oro, y no los abigarrados productos de las oficinas impresoras de los diversos gobiernos, sigue siendo la moneda universal. Estos jirones de papel son más estimados mientras más estable es su precio por comparación a una onza de oro. Quien hoy día se atreve a insinuar la posibilidad de que las nacionaes vuelvan a un patrón oro doméstico es acallado como si estuviera loco. Es posible que durante algún tiempo se siga amedrentando a la gente en esta forma. Sin embargo, la posición del oro como patrón universal resulta inexpugnable. La política de «abandonar el patrón oro» no ha librado a las autoridades monetarias de un país de la necesidad de tomar en cuenta el precio en oro de la unidad monetaria.

Libro: “Reconstrucción monetaria” de Ludwig von Mises (Parte 7)

Dejemos el problema de si es o no aconsejable basar un sistema de hacienda pública en el engaño intencional de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Basta con hacer hincapié en que esa capciosa política resulta frustránea. Aquí resalta la verdad de la famosa sentencia de Lincoln, relativa a que no es posible embaucar a todo el pueblo perpetuamente. Con el tiempo, las masas llegan a comprender los ardides de sus gobernantes. Entonces caen por tierra los planes de inflación tan hábilmente confeccionados. A pesar de lo que hayan dicho los complacientes economistas oficiales, el inflacionismo no es una política monetaria que pueda considerarse como una alternativa a una política de moneda sana. Cuando más, representa un expediente temporal. El problema principal de una politica inflacionaria estriba en detener ésta antes de que las masas hayan descubierto los artificios de sus gobernantes. El hecho de recomendar abiertamente un sistema monetario que únicamente puede operar si sus rasgos esenciales se ignoran por el pueblo, entraña una gran dosis de ingenuidad.

Los números índices constituyen un medio muy crudo e imperfecto de «medir» los cambios que ocurren en el poder adquisitivo de la unidad monetaria. Como en el campo de los asuntos sociales no existen relaciones constantes entre determinadas magnitudes, ninguna medición es posible y la economía jamás puede convertirse en cuantitativa. Pero el método de los números índices, a pesar de los inadecuado que es, desempeña un papel importante en el proceso que, a lo largo de un movimiento inflacionario, determina que el pueblo se dé cuenta de la inflación. Una vez que el uso de los números índices se generaliza, el gobierno se ve obligado a retardar el ritmo de la inflación y a hacer que la gente crea que la política inflacionaria representa un expediente provisional, adoptado mientras dure una situación crítica que se espera que pasará, por lo cual dicha política cesará antes de mucho. Mientras los economistas oficiales todavía elogian la superioridad de la inflación como sistema permanente de manejar la moneda, los gobiernos se ven forzados a proceder con circunspección al aplicarla.

Es lícito calificar como carente de probidad a una política de inflación deliberada, toda vez que los efectos que se buscan mediante su aplicación, únicamente pueden alcanzarse si el gobierno logra engañar a la mayoría del pueblo sobre las consecuencias de dicha política. Mucho de los campeones de políticas intervencionistas no sentirán mayores escrúpulos con motivo de esta especie de superchería, pues, a sus ojos, lo que el gobierno hace nunca es reprobable. Pero su altiva indiferencia moral está perdida cuando se trata de oponer una objeción al razonamiento económico en contra de la inflación. A los ojos del economista, la cuestión fundamental no radica en que la inflación sea censurable desde un punto de vista moral, sino en que no puede funcionar salvo cuando se recurre a ella con gran moderación y, aun en ese supuesto, exclusivamente durante un período limitado. De ahí que el recurso a la inflación no pueda considerarse seriamente como una alternativa a un patrón permanente como el constituído por el talón oro.

La «mano» no tan invisible de Adam Smit

Con respecto a la famosa metáfora de Adam Smith de «la mano invisible»:

«Carlos Rodriguez Braun señala con muy buen criterio que en verdad es engañosa porque no hay allí ninguna mano, ni siquiera invisible, sino que

son los incentivos de cada uno por los que para obtener lo que queremos tenemos que ofrecer a los demás algo que ellos necesiten y valoren. Pero es la magia de que allí, en el mercado, se ordenan las acciones de todos de una forma que termina beneficiándonos como no lo podríamos hacer si actuáramos con esa intención

(por ejemplo, planificando la economía hacia un supuesto bienestar general).

Esta es una de las contribuciones más importantes que se hayan realizado a las ciencias sociales: la existencia de ciertos órdenes espontáneos donde las partes componentes se acomodan a sí mismas y no hay nadie que las acomode en un cierto lugar. Esos órdenes espontáneos incluyen además de los mercados, al lenguaje, la moral, la moneda y otros».

Nota completa en:

https://bazar.ufm.edu/las-dos-paginas-mas-memorables-la-economia-adam-smith-interes-propio-la-mano-invisible-conocimiento-disperso/

«Esperando la señal» Análisis técnico del $MERVAL $SPX $GGAL $TWTR $AMD $NETFLIX $BTC y $ETH

En esta edición analizamos a nuestro principal índice que espera drivers para arrancar una carrera que podría llevarlo rápidamente a máximos históricos (en pesos, claro). Estudiaremos además un índice de referencia en un momento sumamente complicado y varios activos, con el estilo pedagógico que caracteriza a AT Bursátil.

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