De las causas de la inflación – Sexta parte

Otras presiones inflacionarias (continuación)

2. Las causas de la falta de reajuste

Este efecto, la no reducción de los precios en períodos de recesión, tiene numerosas causas. La primera sería la inflexibilidad en la reducción de los salarios. La recesión rara vez se produce repentinamente, pero es un proceso lento, que sucede durante lapsos de meses o aún de años. A menudo, la recesión surge acompañada por afirmaciones del gobierno que aseguran que dicha recesión es sólo transitoria, o que simplemente no existe. De este modo se induce a los trabajadores a creer que la situación económica no justifica una reducción en los salarios o en el empleo, y por lo tanto se opondrán a cualquier sugerencia en ese sentido. Además, dado que la recesión se manifiesta por una reducción inicial.en la demanda en.lugar de una caída de precios, los trabajadores aducirán que se les asta pidiendo que acepten reducciones en sus salarios aún cuando los precios no hubieran disminuido. La negativa de aceptar cortes en sus salarios tiende, por si misma, a evitar la rebaja de los precios (ya que los mismos en su mayor parte se establecen de acuerdo con los costos de producción que incluyen el valor de la mano de obra).

De las causas de la inflación – Quinta parte

Otras presiones inflacionarias (continuación)

1. La falta de reajuste de los precios en los períodos de recesión.

De acuerdo con Phillip Cagan, quien ha estudiado en profundidad las variaciones sufridas por los precios en periodos de auge y de recesión durante el presente siglo, » la característica distintiva de las inflaciones de posguerra no radicó en el incremento más rápido de los precios en periodos de expansión cíclica – numerosas expansiones previas soportaron tasas mucho más elevadas – sino que apenas descendieron y aún se incrementaron durante los períodos de recesión». Como ejemplo de lo antedicho aplicado a una industria, Phillip Cagan cita el conocido caso de la industria siderúrgica en la cual de 1955 a 1960 el índice de precios mayoristas del hierro y del acero aumentó un 21%, mientras que el índice de todos los precios mayoristas aumento un 8%. Durante el mismo período, la producción de acero disminuyó un 22% y la capacidad de utilización se redujo a un 80% con posterioridad a 1955 y aún menos durante las subsiguientes huelgas y periodos recesivos.

Aún cuando el ejemplo de la industria siderúrgica haya sido notoriamente categórico, el mencionado fracaso en la caída de los precios durante los periodos de recesión fue un elemento característico de las economías de posguerra. Sin embargo, la coexistencia de altas tasas de inflación con altas tasas de desempleo y recesión crearon en el público cada vez más conciencia de los fenómenos de la inflación con estancamiento (stagflación) y la.inflacion con depresión (slumpflation).

De las causas de la inflación – Cuarta parte

Otras presiones inflacionarias

Si bien la.expansion monetaria es la condición fundamental que posibilita el surgimiento de la inflación, como ya se ha dicho, no es éste el único factor que constituye una presión tendiente a originarla. Otros factores económicos que impulsan incrementos en la demanda y en la emision monetaria excesiva, contribuyen a generar inflación y su rápida expansión en la economía, haciendo de la inflación un tema de difícil manejo político.

Estos otros factores económicos pueden sintetizarse así:

1. La falta de reajuste de los precios en los períodos de recesión.

2. Las causas de la falta de reajuste.

3. Rigideces económicas.

4. Expansiones causadas por la guerra.

5. La ventaja para los gobiernos.

(Puntos a desarrollar en las próximas entregas)

La economía según Ludwig von Mises

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Ludwig von Mises fue un economista austríaco bastante embromado, pero no era su personalidad lo que le hizo tantos enemigos entre los economistas de la tendencia dominante. Más bien fue el hecho de que socavaba todo aquello en lo que ellos creían.

Para empezar, Mises creía que la mayoría de los economistas eran aspirantes a físicos, concluyeron que los científicos encontraron la forma de entender y predecir el mundo, y quisieron hacer lo mismo.

Pero la vida económica no es mecánica, es humana y los humanos son notoriamente difíciles de entender y predecir. De hecho, a menudo es difícil predecir inluso tus propias acciones.

La economía no es mecánica

La acción humana es impredecible

¿Cuán a menudo sucede que al entrar a un café no sabes lo que realmente quieres hasta que has estudiado el menú?

Nunca sabemos cómo vamos a reaccionar a las elecciones de la vida hasta que las enfrentamos.

Depende de lo que valoremos y de como sintamos. Se supone que la economía tiene que ver con cómo las personas toman decisiones, pero no con cómo los economistas pueden saber como tú o millones como tú reaccionarán al tomar decisiones en cada momento. Depende de tus valores, que es algo profundamente personal. Los valores, como la belleza, están en el ojo del espectador.

¿El capuccino vale más que un latte? Algunos lo creen, otros no. Pero no existe en las cosas. El valor es cómo pensamos de las cosas. Y a menos que entiendas que la economía trata de elecciones profundamente personales que no se pueden medir científicamente, nunca entenderás la economía.

Las elecciones son personales

El valor es subjetivo

Otra cuestión que Mises tuvo con los economistas de la tendencia dominante fue la comprensión de los ciclos de auge y caída, algo que es muy relevante hoy en día.

En 1925 Mises junto a su colega Friedrich Hayek comenzó un instituto para estudiar estos ciclos. Era un momento en que la mayoría de los economistas arrojaban sus sombreros al aire para dar la bienvenida a los «locos años veinte». Pero este dúo sabía que algo no estaba bien y cuatro años más tarde Wall Street se desplomó y comenzó la Gran Depresión.

No eran los banqueros codiciosos o la poca regulación la causa de estos ciclos de auge y caída. Más bien son los banqueros centrales y los políticos los que intentan mantener las tasas de interés demasiado bajas.

Las tasas de interés bajas alentaron a las empresas a pedir prestado, construir, expandir y contratar, y por un tiempo, las cosas crecieron. Pero sólo por un tiempo.

Pero esas mismas tasas de interés bajas desalentaron a los ahorristas. El flujo de ahorro se secó y los bancos ya no tenían tanto dinero para prestar. De repente, todos esos grandes planes de inversión no parecieron tan inteligentes.

Auges y caídas: creados por los bajos intereses

Y los planes no se pueden cambiar tan fácilmente como sugieren los manuales de los economistas. No se puede simplemente tomar una nueva planta de automóviles y usarla para hacer bicicletas. Cuando llega la quiebra, sus activos son eliminados, se destruye su dinero, sus trabajadores quedan sin trabajo.

Entonces ¿Qué tal algún gasto del gobierno para tratar de reactivar la actividad?

Bueno, eso es, dice Mises, más bien como tratar de curar una resaca tomando un trago.

El boom fue el problema, la caída la resaca inevitable. Y si quieres evitar resacas económicas, lo mejor es evitar en primer lugar los atracones de crédito.

La tercera forma en que Mises molesta a los economistas de la tendencia dominante es desafiar su creencia de que la economía podría ser planeada racionalmente. Pero piénsalo ¿Deberíamos producir aceite o vino? Ambos requerirán insumos de tierra, mano de obra, botellas, transporte y mucho más, y mientras tanto, millones de otros productos competirán por exactamente los mismos recursos. ¿Cómo puede alguien elegir racionalmente qué productos y procesos debemos seguir?

El gasto del gobierno demora la recuperación

Las economías no pueden planificarse racionalmente

Pero la economía capitalista calcula muy fácilmente a través de los precios. Los precios reflejan lo que las personas valoran y dirigen los recursos a los usos más valiosos. Por el contrario, el planificador socialista no puede saber que millones de recursos deberían combinarse en que millones de formas para producir que millones de productos y tampoco es algo que una computadora pueda resolver. Una computadora no puede saber que valora realmente la gente.

Los precios indican lo que la gente valora

La planificación central no puede reemplazar el mecanismo de precios

¿Y a donde entramos? Puedes ver que Mises todavía es odiado por los eco amistad de la tendencia dominante, incluso hoy en día.

Guarda tus gráficos, ecuaciones y lo que dicen las computadoras, eso te dará sólo la ilusión de conocimiento.

A menos que comprendas que la economía trata de los valores y las elecciones de la gente, nunca entenderás de economía.

Inflación – Teoría cuantitativa del dinero

Al aplicar los conceptos de la oferta y la demanda al dinero como cualquier otra mercancía, se sentó la base de una importante teoría de la ciencia económica: la teoría cuantitativa del dinero.

Esencialmente ésta busca explicar la causa de los cambios en el valor del dinero, o su poder adquisitivo, indicando que estos cambios están determinados por variaciones en la cantidad de dinero en circulación. Como con cualquier otra mercancía, cuando el dinero es abundante su valor cae, es decir, los precios suben. Posteriormente, la teoría recibió una formulación que la hizo famosa:

M . V = P

Donde M simboliza la cantidad de moneda; V, la velocidad de circulación de la misma, y P, un nivel general de precios.

Cuando se incrementa la cantidad de dinero, todos nos encontramos con más dinero en el bolsillo y, dado que los productos son siempre los mismos, nuestra competencia adicional por ellos hará que sus precios suban en la exacta proporción para absorber todo ese dinero adicional.

Si bien los precios pueden variar por muchas causas (sequías, inundaciones, nuevos descubrimientos y demás), sólo los cambios en la cantidad de moneda influyen en el nivel general de precios. 

Esto es, manteniéndose la cantidad de moneda fija, si la sequía determina que haya menos trigo y su precio sube, deberá gastarse ahora una mayor cantidad de dinero en trigo y menos en otros productos, cuyo precio deberá bajar, sin haber entonces cambios en el nivel general de precios. Éste sólo puede subir con un crecimiento de la cantidad de moneda.

Sin embargo, con todos los méritos que tiene la teoría cuantitativa en cuanto la aplicación de los conceptos de la oferta y la demanda al dinero, llevó a muchos a caer en graves errores. Esto se debió principalmente al hecho de que aborda conceptos generales como como la cantidad de moneda, el nivel «general» de precios o la velocidad de circulación, sin tener en cuenta las actuaciones individuales que determinan cada uno de estos conceptos.

Creer que la variación de la cantidad de dinero afecta el «nivel» de precios llevó al poco tiempo a olvidar que esta variación jamás puede afectar a todos los precios de los productos y servicios al mismo tiempo. En la realidad, algunos reciben el nuevo dinero primero y se enriquecen; otros lo hacen mucho después y se empobrecen. Es que en la economía no existe un nivel «general» de precios, sino una infinidad de precios distintos. Nuevamente ese nivel general es un invento del hombre, que encubre así las ganancias de unos y las pérdidas de otros.

(de «La economía explicada a mis hijos» de Martín Krause)

De las causas de la inflación – Tercera parte

Las condiciones subyacentes pueden describirse de la siguiente manera:

1. Cuando los gastos se expanden con mayor rapidez que el aumento en la oferta de bienes y servicios, la expansión permite e impulsa un alza en el nivel de precios. Los precios pujan por subir para absorber el aumento en los gastos globales.

2. La expansión en la demanda global puede generarse por el incremento en los gastos del gobierno o por un alza crítica en la demanda privada. Nuevamente, cuando dicha expansión es mayor que la expansión de la oferta de bienes, servirá de apoyo para un alza en el nivel de precios.

3. Dichos incrementos en la demanda y en los gastos sólo pueden ocurrir cuando la emisión monetaria es superior a la demanda de equilibrio monetario. Cuando esto sucede, el excedente de moneda circulante comenzará a producir una demanda global excesiva, suponiendo que la oferta de bienes no se expanda conforme al incremento monetario. La necesidad de que existe dicha condición de expansión monetaria para que se genere inflación, es una de las razones que condujo al distinguido economista Milton Friedman, Premio Nobel, a decir que

«La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario»

El papel de los precios, y el sistema de precios como un gran sistema de comunicaciones, según F. A. Hayek

El conocimiento, no solamente es limitado, sino que esta disperso entre todos los participantes del mercado, cada uno de los cuales tiene tan solo una porción. Además, ese conocimiento describe las condiciones particulares de tiempo y lugar que no se pueden transmitir al “planificador central” y se pierden en todo intento de planificación de la economía. Al mismo tiempo, “el hombre en el lugar” necesita información general para coordinar sus acciones con el resto, la que recibe a través del sistema de precios, que actúa como un gran sistema de telecomunicaciones.

(Ver nota completa aquí)

De las causas de la inflación – Segunda parte

Las condiciones subyacentes necesarias para que se produzca inflación, en realidad, no están en discusión entre los economistas y pueden, por lo tanto, ser consideradas como las causas fundamentales de la inflación. Sin embargo, otros factores económicos contribuyen a generar inflación, no sólo mediante presiones ejercidas sobre los gobiernos para continuar con la expansión inflacionaria, sino también para diseminar la inflación en todos los campos de la economía. Así es que algunos economistas consideran que dichos factores suplementarios son tan importantes como las condiciones subyacentes.

De las causas de la inflación – Primera parte

del libro: «4.000 años de controles de precios y salarios: cómo no combatir la inflación» de Robert Schuettinger – Eamonn F. Butler.

Los que diseñan las políticas no deben llegar a la conclusión de que los controles de precios y salarios pueden en verdad curar la inflación, sin antes realizar un intento por comprender las verdaderas causas del fenómeno.

La falta de dicha comprensión, es una de las razones por la cual los controles de precios y salarios han tenido una extensa y penosa historia de fracaso e ineficacia;

Los controles pueden suprimir los síntomas de la inflación, pero las pruebas demuestran

QUE NO SON CURA PARA LA ENFERMEDAD EN SI MISMA